DESDE MI VENTANA

Enero 19, 2009

Hay días en los que te apetece una ducha mañanera y comerte las horas una a una, disfrutarlas a tope y llegar a dormir pensando: “hey, que de cosas hice hoy”. Hay días divertidos, y días tristes. Y hay días, como el de hoy, en el que me enamoro perdidamente de todo lo que veo desde mi ventana, y entonces no hago más que mirar a través del cristal como pasan los minutos.

No, no, no es aburrido. ¡Para nada!

Es uno de esos días de pijama, de pies encima del radiador y colacao calentito entre las manos, uno, y despues otro, y despues otro más. (Sí, lo confieso… me he vuelto una yonki del colacao)

Y así, entre antenas, coches, gente, pintauñas rojo fresa, mantita, buena lectura entrelazada con un poco de ojeo de revistas cool, musiquita tranquila, algo de guitarra y mucha, pero que mucha tranquilidad… se me escapó mi 18 de enero…