“SOLO DIGO PALABROTAS CUANDO TE LAS MERECES”
Febrero 3, 2009
Cansada, se sienta a la sombra sobre el césped aún húmedo, y apoya su cabeza contra el muro blanco. Se rasca la cabeza. No entiende. No entiende nada. Respira, hondo, profundo… No quiere llorar, pero está cansada. Resopla. Se mira las uñas. Rojas, como siempre. Rojas y llenas de mierda. Mierda y rabia. E impotencia. Sí, esa es la palabra: IMPOTENCIA. Y su corazón se acelera porque no entiende porqué es tan imposible encontrar un puto trébol. Su puto trébol. Y es que lleva meses buscándolo enombligos equivocados. JODER. Y es que se cree preparada. Se sabe dura y se conoce fría. El problema es que no se conoce, y cuando se sienta a entenderse, entonces se sincera consigo misma y se da cuenta de lo equivocada que estaba.




JODER. Tiempo. Eso es lo que cree que necesita.
FALSO.
ÁNIMO es lo que te hace falta, y ganas para dejar de actuar. La obra ya terminó. Todos te aplaudimos. Quítate ya la peluca, porque no te favorece, y deja de escarbar en ombligos ajenos.
Mira el tuyo, que es PERFECTO. Porque pronto llegará alguien con las manos tan sucias como tú, que te demostrará que el mundo gira alrededor de tu barriga, y que no todo es tan triste como aparenta.
Hasta el momento vive, y disfruta de cada tropiezo. Sí, sí. DISFRUTA, porque lo que vas a aprender a partir de ahora no tiene precio.
Y sino, como tu dices, dame tiempo…