¡¡GRANDE, QUINO!!
Abril 2, 2009
“Pienso que la forma en la que la vida fluye está mal. Debería ser al revés:
- Uno debería morir primero, para salir de eso.
- Luego, vivir en un asilo de ancianos hasta que te echan cuando ya no eres tan viejo. -
- Entonces empiezas a trabajar. Trabajas por cuarenta años, hasta que eres lo suficientemente joven para disfrutar de tu jubilación. -
- Fiestas, fiestas negras, parrandas, drogas, alcohol, sales con mujeres o tipos, qué sé yo, hasta que estás listo para entrar en la secundaria.
- Después pasas a la primaria, eres un niño que se la pasa jugando sin tener responsabilidades de ningún tipo.
- Luego pasas a ser un bebé. Vas de nuevo al vientre materno, pasas los últimos nueve meses de tu vida flotando en líquido amniótico, hasta que tu vida se apaga en un tremendo orgasmo… ¡Eso sí es vida!”
Joaquín Salvador Lavado – Quino
Y que nadie se atreva a cuestionar que sufra de QUINOMANÍA, que le idolatre, que le admire… Los niños deberían estudiarle en filosofía. Es un genio de los de verdad. Es… sencillamente él.
Hacía mucho que no me topaba con este texto, y casi habia olvidado lo que me gustaba. Pocas veces cuelgo lo que no es mio, pero que le vamos a hacer, esto no es más que una joya prestada más dentro de mi cajita de obras de arte.
Cuentos de la niña que soñaba con su alterego
Abril 2, 2009

Ella, tampoco supo jugar. Pero aceptó la derrota.
Es una ganadora nata, pero como todos los genios, esta también ha tenido sus momentos bajos, pero tiene un DON. No se si en algun momento os lo habeis planteado esto, pero un DON es un REGALO, y sólo unos pocos saben utilizarlos.
Ella buscaba tréboles de cuatro hojas, para hacer de momentos cotidianos algo especial. Dibujaba sonrisas y escribía cuentos para idiotas.
Idiotas como tú, y como yo.
Sabe jugar con las palabras, confundirlas y hacerlas bailar al son de sus historias. Camina por un fino hilo a mil metros de altura del suelo, lo hace sin red;mpero no solo camina, se atreve a correr sobre él, y a veces, hasta hace el pino.
No tiene miedo a nada, y suspira por enamorarse.
Pero ahora se dedica a recoger estrellas y a pensar, que el destino no quiso estar de su lado. Cuando quizás esté dandole un respiro por seis meses, quién sabe.
Perdimos el librito de instrucciones, querida amiga. Y jugamos al estilo “en mi casa jugamos así”, pero no olvides, que al otro lado del charco, ni siquiera hablamos igual.
¿Cómo vamos a jugar igual?
Yo tampoco supe jugar, pero al contrario que tú,nunca acepté la derrota. BIEN POR TI, porque esa herida aún duele.
Hasta que la situación cambie, puedes venir a sentarte aquí conmigo. Todo se ve diferente cuando tus pies cuelgan desde el lado oscuro de la luna.