Hasta que a mí me apetezca.
Agosto 4, 2009
En ese momento las piernas le colgaban del borde de un séptimo. Una luna gigante contemplaba la imagen desde la lejanía, y ella miraba a la Luna, y la Luna la miraba a ella. Una quería una vida normal, con sus idas y sus venidas, con sus quehaceres y sus historias, la otra sólo quería un rato de soledad.
“Paremos el tiempo, cambiemos los papeles, esta noche yo seré tú, y tu serás yo”.
Y a ella le pareció la mejor idea posible. Y desde aquel momento y hasta ahora ella está allí arriba, pero sus pies ya no cuelgan de un séptimo, sino de un lugar muchísimo más alto. Allí se siente más ella que nunca.Y allí estará hasta que decida retomar su vida, hasta que ella quiera.Hasta que a mi me apetezca.
Ya decía yo que tu eras demasiado especial para ser una simple humana.
=)
Es algo que nota muy poca gente, pero a veces se hace patente y no se esconderlo.